Turismo

VISITAS:

El puerto, con su barrio antiguo y su entorno, aprovechando para pasear por las calles de Malteses, O Rosal y Muro. La Lonja con la subasta de pescado del día. La preparación de aparejos y artes de pesca. Las "Gamelas", embarcación típica local, y las "Cetáreas", viveros de mariscos. Desde el espigón viejo podrás contemplas una panorámica de gran colorido en las fachadas y las espectaculares puestas de sol. Además, el Monumento al Marinero, el faro marítimo y la Atalaya. Comprueba las alternativas de playa que te ofrecemos:MAR: Fedorento y Area Grande, bañadas por el Atlántico, de fina arena y ricas es yodo.RIO: O Muiño y A Lamiña, últimos kilómetros de la desembocadura del Miño, rodeadas de bosque autóctono y merenderos.Para estar en contacto con la naturaleza, el estuario del Miño. Paraje natural, paso obligado en la migración de múltiples especies de aves. Podrás contemplarlas desde los observatorios ornitológicos.En O Pasaxe (Camposancos), encontrarás:El Ferry-Boat entre A Guarda y Caminha, el antiguo colegio de los HH. Jesuitas, los astilleros artesanales de ribera (en los cuales se construyeron las reproducciones de las carabelas "Pinta" y "La Niña" de la EXPO'92), el antiguo puerto comercial...Te recomendamos un reconfortante paseo bajo la arboleda, disfrutando de las magníficas vistas de Portugal.Y, por supuesto, el Monte de Santa Tecla. Los picos de O Facho y San Francisco, son miradores inigualables, con panorámicas excepcionales de ambas riberas del Miño, y siguiendo su curso, el valle de O Rosal con su huerta y afamados viñedos; Tomiño e incluso Tui se puede adivinar en la lejanía. En otras direcciones, el horizonte infinito del Atlántico y los picos del Torroso y A Groba.El Poblado Castreño, el museo arqueológico, el Vía Crucis ornamental, A Pedra Furada y el campo deportivo de Cháns, son visitas obligadas.Las diversas rutas de senderismo, muy bien podrían concluir en el merendero del parque infantil del Cancelón.RECOMENDACIONES:Arquitectura religiosaIglesia parroquial de Santa María de A Guarda (año 1576)La parroquia de San Lorenzo de Salcidos, obra del siglo XVISanta Isabel de Camposancos en el siglo XIXCapillas de San Roque, San Cayetano, La Merced y A Guía.Capilla de Santa Tecla (en la cima del monte)Convento de las Benedictinas (1558), convertido en hotelArquitectura militarCastillo de Santa Cruz, construido en el reinado de Felipe IITorre del Reloj, obra del siglo XVI, que da nombre a la plaza donde se ubica el AyuntamientoUn momento mágico; la puesta de sol desde el mirador-merendero de As Loucenzas, así como desde distintos puntos del Monte Tecla o el Torroso, es casi un rito en el que el tiempo se detiene y el espectáculo visual sirve para deleite del espíritu.Siguiendo la línea de la costa, y en diversos puntos, destacables por sus condiciones naturales y de incidencia eólica, se encuentras los molinos de viento, que fueron un factor importante en la economía local.Asimismo, en A Guarda, al recorrer sus calles y plazas, se puede encontrar un amplio repertorio de cruceiros, petos de ánimas y otros símbolos religiosos surgidos de la imaginería popular. Una expresión artística de la espiritualidad de un pueblo, trasplantada de la roca viva, como son de destacar los ubicados en el Cruceiro Pinto, A Proba, A Cal, O Muro, San Roque, As Patas y otros muchos.Por esto, visitar A Guarda significa recorrerla sin prisas, para conocerla a fondo. Sus encantos naturales, su gastronomía, sus gentes... no te sentirás defraudado.PODRÁS PRACTICAR...:Pesca deportiva y submarina en todas sus modalidades. Windsurf, esquí acuático, o simplemente dejarte mecer por las olas.

Ponerte en contacto con el cielo por medio del parapente o ala-delta, sentir la naturaleza a través del senderismo. Aquí también encontrarás entidades deportivas para mantenerte en forma con la práctica del fútbol, tenis, atletismo, remo, vela, fútbol-sala, voleibol, etc...